Sin bodega no hay vino y sin enoturismo no hay bodega

Bueno, quizás estemos exagerando, pero nadie puede dudar de la oportunidad que supone hoy en día el enoturismo para el sector vitivinícola. Y, por ende, para tu bodega. Una oportunidad para que el cliente conozca la esencia, el producto y la filosofía de tu marca.

La comunicación con el consumidor ha cambiado en el mundo del vino, así como los canales de promoción que utilizamos. Ahora todo es más directo, hay un feedback sin intermediarios entre el usuario y el bodeguero y, por eso, el turismo enológico puede convertirse en una de tus mejores bazas para acercarte a tu público objetivo. Puedes atraerle con tu propuesta de valor, darle a conocer tu marca y crear un vínculo emocional con él que irá mucho más allá del que supone solo interesarse por tus vinos. La vivencia que tenga en tu bodega gracias a una experiencia de enoturismo convertirá al consumidor de tus vinos en un embajador de tu bodega.

Si bien es cierto que no hay que olvidar que la actividad del enoturismo no tiene nada que ver con la bodeguera -elaboración y comercialización de vinos-, por lo que requerirá una preparación específica, la elaboración de un plan de negocio con unos objetivos concretos y un target al que dirigirse. No se trata solo de enseñar la bodega, abrir una botella de vino y probarlo, pues eso no atraerá a muchos, sino de ofrecer una experiencia que incluya diversas actividades y en la que el cliente pueda participar de forma activa

Si tienes la idea de embarcarte en un proyecto de enoturismo te contamos 10 beneficios del turismo enológico para tu bodega.

 

1.- Escaparate de tu bodega

Y no solo de la bodega, sino también de su historia, sus marcas y sus vinos. De las personas que trabajan dentro, de las viñas, del entorno y de cada paso en el proceso. Y ese mayor conocimiento de la bodega es lo que acercará realmente al cliente a ella y lo que conseguirá crear un vínculo emocional imborrable. 

2.- Diferenciación: experiencia genuina 

Los amantes del vino buscan nuevas experiencias en torno a este producto, por lo que siempre podrás crear algo único y original con las posibilidades de tu empresa. Algo diferente a todo lo que puedan mostrar las de tu entorno, ya que estará impregnada de la personalidad de tus vinos, bodega y viñedos. Mira a tu alrededor y piensa en potenciar visitas guiadas, catas de vino, recorridos por los viñedos a pie o en bici, maridaje, convertir al cliente en enólogo por un día… ¡Las posibilidades son muchas!

3.- Branding: hazte ver

Dar a conocer tus vinos entre tal oferta vitivinícola existente en la actualidad es una tarea difícil. Por eso, incluir algún tipo de experiencia de enoturismo en tus instalaciones será una forma muy efectiva de hacer que el cliente te encuentre a través, por ejemplo, de las redes sociales, de plataformas como TripAdvisor, de agencias de enoturismo o de asociaciones de rutas del vino, entre otros. 

4 .- Vía de ingresos adicional

Ofrecer actividades de turismo enológico supondrá abrir también los fines de semana e incrementar ciertos gastos para poder brindar estos servicios. Pero con una oferta atractiva de enoturismo y un buen trabajo de marketing irás consiguiendo clientes que estarán dispuestos a pagar por vivir tu experiencia vitivinícola, además, algunos de ellos acabarán comprando tus vinos y otros pasarán a estar fidelizados, participando en futuros eventos que pueda organizar tu marca. 

imagen de copa de vino, uno de los beneficios del turismo enológico

5.- Trato directo con el cliente

¡Con todas las ventajas que ello conlleva! Que el cliente pueda tener contacto directo con el producto y su proceso de elaboración es muchísimo más valioso que cualquier otro tipo de estrategia de venta. Además, se podrá sentir parte activa de la experiencia, implicándose en aprender, descubrir y crear dentro de tu bodega. 

6.- Crear consumidores habituales

Si la experiencia es satisfactoria, esta implicación del cliente con tu marca creará un lazo fuerte que, si eres capaz de mantenerlo con una buena estrategia de fidelización y remarketing, se transformará en una buena base de clientes habituales para tu bodega. 

7.- Base de datos

En la misma línea que el punto anterior, el enoturismo te reportará una gran base de datos de personas que han visitado o participado en los eventos de tu bodega. Aprovecha estos leads para organizar una buena base de datos con su nombre, correo electrónico, entre otros, para realizar estrategias de email marketing y poder generar una relación de confianza que acabe fidelizando a estos clientes. Estos acabarán buscando tus vinos en bares, tiendas y supermercados y serán fieles seguidores de los actividades que organices en tus instalaciones. 

8.- Contribuye a divulgar la cultura vinícola

Más allá del hecho de beber un vino está la denominada ‘cultura del vino’. Gracias al enoturismo participarás en la divulgación del mundo del vino como forma de entretenimiento y de conocimiento de la tierra y las características de cada región. 

9.- Desarrollo rural 

El hecho de traer visitantes a una zona vitivinícola supondrá incrementar el flujo turístico en zonas rurales que, de otra forma, no serían conocidas o atractivas. Lo que se traduce en importantes beneficios en términos de desarrollo de las regiones productoras de vino. 

10.- Ante todo, ocio y disfrute

Este tipo de turismo en torno al vino tiene que permitir al consumidor, principalmente, relajarse y disfrutar. Aunque se trate de una experiencia en torno a la cultura e historia del vino, no hay que olvidarse nunca de que sobre todo se trata de ocio y placer. 

¡Y que viva el vino!