Después de mucho meditar entre tienda online o marketplace, tienes claro que quieres crear una tienda online para tu bodega. ¡Perfecto! Pero te preguntarás qué elementos importantes debes tener en cuenta a la hora de diseñar tu ecommerce para que no espante al comprador antes de terminar su compra.

Queremos ayudarte en este proceso proponiéndote un decálogo de buenas prácticas a la hora de diseñar tu tienda online. 

Piensa antes de actuar: “¿qué quiero diseñar?”

El primer paso básico y fundamental a la hora de empezar a diseñar tu tienda online es que te pares a pensar. ¡Si no no saldrá bien! Coge papel, lápiz, cuaderno u ordenador, ¡lo que quieras!, pero reflexiona. Antes de lanzarte a construir tu ecommerce de vino deberás definir la idea que tienes y elaborar en torno a ella una estrategia en la que queden claros los artículos que se van a ofrecer, las categorías y productos con los que va a contar la tienda virtual, cómo se van a vender y a quién, para esto último debes conocer el perfil de tu cliente ideal o también denominado buyer persona. Y, por supuesto, cuál va a ser la propuesta de valor de tu negocio para poder destacarla de cara al usuario que visite la web. 

No vayas por libre, sigue la identidad de tu marca para la tienda online de tu bodega

Tu tienda online debe ser un reflejo de tu propia bodega y marca de vinos.

Es muy importante que, a la hora de realizar su diseño, tengas en cuenta el hecho de utilizar los colores corporativos y una tipografía que vaya acorde con la personalidad de tus productos.

Eso sí, sin olvidar la usabilidad: unos colores y estilos que faciliten la compra y que contrasten para facilitar la lectura en la pantalla y para atraer la atención hacia los elementos que desees.

En definitiva, crear una imagen acorde entre tu tienda online y tu bodega física te ayudará a que tu marca tenga una identidad reforzada y única. 

Cuida el diseño de la página de inicio

La home será lo primero que vean todos y cada uno de los usuarios que lleguen a la tienda online de tu bodega  y puede que lo último si deciden abandonarla porque crea confusión, no da seguridad o su navegación es complicada, entre otros aspectos.

Tu objetivo debe ser persuadir al cliente con la home de tu sitio para que se quede y navegue por él. Por eso deberías tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Incluye un menú visible, sencillo y simplificado (no más de 3 o 4 opciones), con frases cortas y directas que faciliten la lectura y comprensión del contenido de cada sección. 
  2. Crea CTA (call to action – llamadas a la acción) atractivos que llamen la atención del cliente hacia la compra, así como hacia otras ofertas y promociones que creas interesantes para destacar. 
  3. No tengas reparo en probar una y otra vez un diseño u otro, cambiando ciertos elementos de lugar, color o formato hasta dar con el más adecuado. Dar en el clavo será cuestión de testar diversas opciones. 
  4. Ten en cuenta las tendencias del momento, los nuevos avances y mejoras tecnológicos que puedas incluir en tu negocio online y no olvides analizar el comportamiento de los usuarios a través de la analítica.

Una mano sujeta un smartphone en el que se aprecian diversas apps y herramientas

El móvil, tu fiel aliado 

Los smartphones son cada vez más utilizados en las compras online, sustituyendo a los ordenadores y las tablets. Que tu comercio electrónico tenga un diseño adaptable (responsive) será fundamental para no perder a ese gran target que, móvil en mano, quiera adquirir alguno de tus vinos o servicios. Cuida el cómo se verá tu negocio en la pantalla del móvil para que no pierda la usabilidad ni la identidad de marca y que todos sus elementos sigan siendo accesibles. Ya sabes, ¡piensa en móvil!

La sencillez por bandera

No pienses en lucirte sino en ayudar al usuario en su compra. Crear una web muy bonita y cargada de elementos no es sinónimo de éxito. Evita todos los componentes innecesarios y que distraigan al usuario en la compra, y es que la sencillez no estará reñida con un diseño atractivo y de calidad. Eso sí, la inclusión de imágenes con una buena resolución será un factor decisivo en la compra, por eso deberás cuidar que su tamaño sea óptimo para web -lo ideal es una medida que se encuentre entre los 2048px y los 1024px– y que su carga no ralentice la de la página en más de 3 segundos. Una página lenta acabará con la paciencia de tus clientes y recuerda que Google posiciona mejor a las webs más rápidas, así de simple. 

Que el usuario no sea tu enemigo

Una navegación simple y sin problemas hará las delicias de tus usuarios. No les compliques la vida en tu tienda online y haz que la compra se convierta en una tarea sencilla e intuitiva. Busca la sencillez, la limpieza, los colores que ayuden a la lectura y preocúpate de conocer a tu público objetivo para saber qué les puede ayudar a la hora de navegar por tu tienda virtual.  

Buena arquitectura de la información

¿Te has encontrado alguna vez con una tienda online llena banners, imágenes, slides y decenas de elementos en movimiento entre los que perderte? Eso no lo quieres para el ecommerce de tu bodega, por eso debes organizar de forma muy clara su contenido.

Jerarquízalo según los productos y la información que quieras destacar y no pretendas darle a todo la misma importancia si no quieres aturdir a quien está al otro lado de la pantalla. Recuerda que la estética y la usabilidad deben ir siempre de la mano. 

Tu tienda online tiene que estar lo más optimizada posible para que el cliente se quede y termine comprando: el certificado SSL y los aspectos legales serán también determinantes para el diseño y desarrollo de tu ecommerce de vino.  

 

Haz venta cruzada: Cross Selling

Conseguir que un cliente convierta en la tienda online de tu bodega ya es sinónimo de satisfacción, pero tu objetivo debe ser que llene lo más posible su carrito de compra, con el consiguiente beneficio para tu negocio.

Una de las estrategias más utilizadas para esto es la denominada como cross-selling o venta cruzada, que consiste en ofrecer productos recomendados a la hora de seleccionar un artículo o cuando está ya en el carrito. Esto incita a la compra y propone ideas de producto al usuario cuya necesidad antes no se había planteado.

Una buena táctica es ofrecer gastos de envío gratis en compras que superen cierta cantidad de dinero, lo que empujará al cliente a buscar algo más que añadir a su cesta antes de pasar por caja. 

El camino al carrito: claro y sencillo

El cierre de la compra tiene que ser una acción lo más sencilla para tu comprador. Por eso es muy importante que todo el camino que va desde la selección del producto o servicio hasta el pago sea un proceso claro y rápido en el que surjan las menos dudas posibles:

  1. Mantén siempre visible el icono del carrito de compra para que el usuario pueda acceder a él desde cualquier página y punto del ecommerce. 
  2. Destaca en cada página una llamada a la acción clara y siempre que lleve hacia la conversión, es decir, la venta. 
  3. Ofrece siempre la posibilidad de contactar con tu empresa a través de un chat online, un teléfono o un correo electrónico para resolver cualquier duda o incidencia. 

 

Agarra la mano del cliente y fideliza

El diseño de la tienda online de tu bodega debe formar parte de toda una estrategia de marketing digital común a toda la marca y en la que uno de los puntos más importantes será la fidelización del cliente.

Por eso, en el diseño de tu ecommerce debes incluir de forma reiterada invitaciones a que conozca más de ti, a que siga tus redes sociales, a que comparta su experiencia y ofrécele siempre tu cara más humana con secciones como “quiénes somos”, “conócenos”, “ponte en contacto con nosotros” o “preguntas frecuentes”, entre otros ejemplos.

Un buen diseño si no es funcional no es bueno y nosotros podemos ayudarte en el desarrollo de tu sitio web. Recuerda que la creación de una tienda online no termina nunca, pues gran parte de las acciones que hagas en un primer momento irán cambiando con el tiempo. ¡Tu web está viva!